Mi hijo no quiere comer ¿qué puedo hacer?

La respuesta, en teoría, es sencilla: No obligar a comer.

Porqué digo que la respuesta en teoría es sencilla? quienes somos padres sabemos que llevar esto a la práctica no es sencillo, queremos que nuestros hijos se coman todo lo que nosotros le imponemos y lo que muchas veces nosotros nos hicimos la idea que era la cantidad correcta, sólo porque nosotros lo decimos.

El obligar a nuestros niños a comer puede generar angustia y sufrimiento no sólo en el menor, si no también en todo el entorno de la familia, transformando el momentos de las comidas en la hora más temida del día.

Para evitar esto hemos preparado algunos consejos, pero recuerda cada niño es distinto, y lo primero que tenemos que hacer es respetarlos.

  •  Evaluación por un profesional

Lo primero que debemos destacar es la importancia de tener los controles de niño sano con nuestros hijos al día, esto permitirá que el médico evalúe el crecimiento y correcto peso del niño. Olvidémonos de las vecinas, tías y amigas que hacen evaluaciones nutricionales sólo al mirar a nuestros hijos.

  • Alergias o solo cosa de gustos?

Cada día vemos más niños que padecen alergias alimentarias, en este caso debemos estar atentos a que si el niño prueba un alimento y este le causa dolor, hinchazón u otro sintoma podríamos estar frente a alguna alergia alimentaria y debemos consultar con su pediatra. Lo importante es que tengamos en cuenta que, en la mayoría de los casos que los niños no comen, simplemente es por gusto. Al igual que lo hacemos los adultos.

  • Realmente el niño no come?

Muchos padres llegan a mi consulta angustiados porque sus hijos no comen, pero al momento de hacer la encuesta alimentaria es común que si el niño no comió su almuerzo a los 30 minutos la mamá le prepare un pan con mantequilla o alguna de golosina, para “evitar que quede con hambre”.

Entonces, lo que realmente esta pasando es que nuestros niños saben que si se saltan una comida después vendrá algo que les gustará mucho mas!

Por otro lado tenemos el problema que quizás el niño come pero en una cantidad más reducida, y es ahí donde tenemos que aprender los padres a respetar las porciones que nuestros hijos necesitan.

  • Comidas atractivas

Existen hoy en día desde platos, cuchillos, tenedores con diseños para que la comida sea más llamativa para nuestros hijos. Fíjate también en el estado de los platos y vasos, muchas veces si son de plástico pueden guardar malos olores que hacen que nuestros hijos rechacen la comida.

Por otra parte nosotros podemos adornar los platos de comidas con las colores y formas entretenidas.

  • La comida no es un premio, tampoco un castigo

Llega la hora de comer y los sobornos parecen que aparecieran en muchas familia

“si te comes toda la comida te doy tu postre” o “si no te comes toda la comida no vas a salir a jugar”

Entonces nuestros hijos establecen una relación con la comida como si esta fuera premio o castigo, siendo que lo que tenemos que enseñar a nuestros niños es que la comida es necesaria,  por ejemplo “ La comida aporta los nutrientes que el cuerpo necesita para que puedas jugar con energía”

Trata de seguir estos consejos y recuerda, al dejar de obligar un niño a comer es probable que siga comiendo la misma cantidad, pero el entorno de la comida ya no será de sufrimiento y eso mismo ayudará a que mejore su relación con las comidas.

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