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Consejos Nutricionales para el TDAH

23 | 04 | 2019
Consejos Nutricionales para el TDAH

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) cada vez es más común. Se estima que un 5% de todos los niños a nivel mundial, padecen de este tipo de alteraciones neurobiológicas, las cuales son caracterizadas por un patrón marcado de déficit de atención, hiperactividad e impulsividad que comprometen la calidad de vida, bienestar, rendimiento y desarrollo emocional de quienes lo padecen.

El origen de los TDAH es de índole multifactorial, los genes y el componente ambiental son los principales involucrados en su génesis y actualmente diversos autores manejan la teoría de que es una condición adquirida y no innata o propia del niño al nacer.

Se plantea que un número considerable de niños pueden ser portadores de genes vulnerables que al encontrar con estresores ambientales (contaminación, conservantes, colorantes, fertilizantes pesticidas, antibióticos y alimentos procesados en general en conjunto a desencadenantes alérgicos como el trigo, lácteos, estimulantes como el azúcar  y la intoxicación por metales pesados) se hacen susceptibles a una respuesta inmune alterada que va desde el intestino hasta el cerebro.

La alimentación en conjunto a un aborde multimodal o interdisciplinario son claves para la disminución y tratamientos de sus síntomas, reduciendo su impacto negativo y favorecer así una mejor relación con el entorno que le rodea y su propio bienestar.

Dentro de las principales recomendaciones a tener en cuenta se tienen la restricción de:

  • Lácteos: Estos productos y sus derivados, presentan Lactosa (Azúcar Láctea) y Caseína (Proteína Láctea) las cuales se asocian a cambios de la flora bacteriana a nivel intestinal, dificultad para su digestión y con ello a la formación de péptidos morfínicos que actúan muy similar a neurotransmisores cerebrales con la propiedad de incidir sobre el comportamiento, nivel de atención y habilidades sociales de aquellos niños susceptibles.
  • Gluten: Proteína presente en la mayoría de los cereales y de forma especial en el trigo, cebada y centeno. La Avena es un cereal que por la naturaleza no contiene gluten sin embargo durante su procesamiento puede contaminarse con gluten y generar las mismas respuestas; irritación de la mucosa intestinal, daño inmunológico, inflamación y permeabilidad que favorecen el paso de los péptidos morfínicos. Por ello la alimentación de los pequeños con TADH debe encontrarse exenta de trigo, centeno, cebada, kamut, cuscús y avenas no certificadas como Gluten Free.
  • Azucares y Otros aditivos (Conservantes, colorantes, espesantes, etc): En estos niños es indispensable suprimir la ingesta de azucares simples y procesados como los jarabes de fructosa, arroz, arce y maíz debido a que inducen al crecimiento de parásitos, hongos y bacterias que atenta directamente contra la inmunidad. Además, presentan un efecto estimulante similar al generado por drogas como la cocaína y la heroína incluyendo adicción y síndrome de estrés por abstinencia. En estos niños es recomendable evitar cualquier tipo de procesados incluyendo edulcorantes o endulzantes artificiales, teniendo como alternativas el xilitol, la stevia o la tagatosa. En el caso de los aditivos químicos (colorantes, saborizantes, conservantes, etc) en su gran mayoría son derivados directos del petróleo, por lo que contienen metales pesados como plomo, mercurio y arsénico, que incluso en muy pequeña cantidad causan un estallido de los trastornos de conducta y afectar todos los procesos de desarrollo y aprendizaje.

Cuando visites el supermercado y te dispongas a hacer tus compras, detente unos segundo a chequear los ingredientes reflejados en la etiqueta, identifica si alguno puede atentar contra el bienestar de tu hijo y haz elecciones que se adapten a sus necesidades, ofrécele a tu pequeño una alimentación lo más natural y orgánicamente posible, apóyate en sustitutos y ábrete a un abanico nuevo de opciones y preparaciones a ofrecer a partir de alimentos como las bebidas vegetales, complementación proteica con granos y legumbres, tubérculos como la papa, camote, tapioca o yuca, plátano, frutas, vegetales, proteínas magras y cereales como el Maíz, Arroz, Quínoa y Trigo Sarraceno, de estos cereales se obtienen harinas de alta calidad nutricional ideales para cualquier tipo de preparación.

La salud de tus hijos está por encima de todo, no lo prives de la oportunidad de mejorar su rendimiento físico y emocional, permítele explotar sus potencialidades y celébrale cada uno de sus logros!

Nta. Alejandra Rivero
Nutricionista y Dietista – UCV
Nutrición Deportiva IPEF-LUZ-FEDA-PUC
Antropometrista ISAK-I
Promotora en Lactancia Materna OMS-UNICEF

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