Dificultades a la hora de comer, apetito, distracciones… ¿Cómo Manejarlo?

 

Para muchas madres es motivo de angustia y algunos cuantos dolores de cabeza el hecho de que su bebé presente dificultades o conductas que dificulten la oferta variada de alimentos. Entre ellos: Cómo lidiar con el Apetito… Consumo de Vegetales, Distracciones permanentes, etc… ¿Cómo manejarlo? Dependerá de cada causa y condicionante.

Lo primero es conocer como dar pie a una alimentación equilibrada y ajustada a sus necesidades de crecimiento, tomando en cuenta tipos de alimentos, según la edad, formas de preparación e incluso la presentación de sus platos. No fuerces el acto de comer, no lo obligues y establece horarios fijos donde su apetito este incrementando, estableciendo comidas principales y meriendas. Depende de la fase de crecimiento es normal encontrar disminuciones de apetito en ciertos periodos y es completamente normal, solicita orientación del Pediatra y/o Nutricionista para precisarlo.

También es importante, considerar el establecimiento de rutinas/horarios y eliminar así cualquier tipo de distracción. Generalmente si el niño se distrae a la hora de comer es porque en el ambiente en el cual se desenvuelve en dicha acción, existen detractores que lo provoquen. El dar de comer con la televisión, música, juguetes parece ser una gran solución para las mamás más tecnológicas, sin embargo, esto realmente termina siendo peor, ya que el niño no presta atención al verdadero acto de comer ni crea hábitos formales.

Otro punto importa como padres es involucrarnos nosotros mismos en el proceso. Si estamos más pendientes del teléfono y la televisión o la conversa con la vecina, les damos espacio a nuestros hijos para que se distraigan con mayor facilidad y hagan todo, menos comer. Por ende, lo ideal es hacer de la hora de la comida un acto único donde pongamos todos nuestros sentidos en él mismo. Y si puedes comer junto a tu hijo, pues mucho mejor.

A modo resumen:

-Establece rutinas y horarios fijos. La rutina debe ser parte del día a día, lo cual favorecerá la adquisición de hábitos y una mejor relación con la alimentación.

-Crea un ambiente adecuado (libre de ruidos y tareas distintas a comer, apaga el televisor, aleja el teléfono y saca la Tablet de la mesa).

– No fuerces la comida, evita amenazas y gritos. Esto da pie a malas relaciones con los alimentos y fortalece aversiones. Las expresiones relacionadas al desespero, perdida de la paciencia, gritos asustan al bebé por lo cual queda lejos de ser una ayuda.

– Si necesitas algo para motivar la ingesta, puedes probar servir sus platos de forma creativa, con volúmenes que se adapten a las necesidades reales del niño y no esperes que ingiera cantidades muy grandes o q incluso excedan su capacidad gástrica. Estimula sus sentidos, explícale y cuéntale sobre los colores de cada alimento, la importancia de cada grupo, déjalo experimentar con distintas texturas, colores y olores.

– Integra a tu hijo: Si se trata de un niño en edad preescolar o escolar, dale espacio para opinar sobre lo que le apetezca comer, inclúyelo en algún tipo o modo preparación, déjalo poner la mesa, etc.

Puede que no sea una tarea simple, pero con un poco de orden y ganas podemos encontrar alternativas y estrategias útiles que hagan de la hora de comer, un momento de pleno disfrute.

Nta. Alejandra Rivero
Nutricionista y Dietista – UCV
Nutrición Deportiva IPEF-LUZ-FEDA-PUC
Antropometrista ISAK-I
Promotora en Lactancia Materna OMS-UNICEF